redes sociales

De acuerdo a la Asociación de Internet.mx los mexicanos pasan un promedio diario de 8 horas en línea, de las cuales un 89% lo pasa navegando en redes sociales. Esto ha llevado a las marcas nuevas (sobre todo en el mundo de las PYMES) a cuestionarse si vale la pena invertir en la creación y mantenimiento de un sitio web versus una estrategia digital basada en el uso de redes sociales.

¿Cuál de estas dos plataformas es la más adecuada para la promoción de tus servicios? Si quieres que tu marca crezca, es necesario hacer un juicio de valor informado sobre las fuerzas y debilidades de ambos espacios.  A continuación te introduciremos a las diferencias y ventajas que puedes aprovechar si usas un website o una red social.

Sitio web: La carta de presentación de tu marca

La fuerza más grande de una página puede englobarse en una sola cosa, control y respaldo de contenidos. El sitio web es una herramienta más efectiva para presentar un producto y explicar en qué consiste.

Es un escaparate de los contenidos que importan para que tus clientes entiendan el producto o servicio que ofreces, además de saber quién eres tú como compañía.

Un sitio web es un microuniverso en el que tú dictas el orden y la coherencia de los contenidos que vas a publicar. Sus opciones de personalización son muy superiores, y lo puedes aprovechar para darle a tu marca justo la imagen que quieres.

Esto es de gran ayuda cuando tratas de construir tu marca desde cero o consolidar la que ya tienes. Un sitio web te ayuda a cumplir con dos requisitos básicos que cualquier cliente busca en una marca: profesionalismo y credibilidad.

Como plataforma, también te da acceso a muchas más herramientas de las que podría darte una red social. Con el hosting correcto y un experto que te apoye a construir el sitio, puedes hacer muchas cosas, como integrar un blog, una tienda en línea, una forma contacto automatizada que te permita generar leads más fácilmente, etc.

Estas herramientas te llevan a optimizar la distribución y venta de tu producto, recursos que no puedes encontrar en una red social, podría decirse bajo este contexto que un sitio web te ofrece una variedad ilimitada de opciones de lo que puedes hacer con él. Contrario a las limitaciones de un perfil en redes sociales.

Redes Sociales: El trampolín de tus comunicaciones

El concepto de la red social se basa en una sola cosa: Interacción. Más que un espacio para presentar un producto, es el canal que genera conversación con la gente que consume tu producto o servicio.

Es una herramienta crucial, porque pone al consumidor en el centro. Se trata del lugar donde se construye la experiencia de marca, y en este proceso el feedback del cliente es tan importante como lo que tú tienes que decir acerca de tu producto o servicio.

En redes sociales, la imagen de tu compañía o tu producto es algo que generas a la par con tu clientes.  Este es un gran recurso para crecer tu marca junto con las personas a las que va dirigida. Sin embargo, la desventaja de esto es que no tienes el mismo control sobre el contenido que tendrías sobre una website.

El sitio web es un canal unilateral, las redes sociales son bilaterales. Su éxito como recurso de promoción depende completamente de que se le de el mejor uso. Para mantenerse relevante en redes sociales, hay que ofrecer contenido de valor y conversación constante. Siempre tomando en cuenta las necesidades y sensibilidades tanto de tu audiencia, como del público en general.

También es necesario estar al tanto de los eventos de interés local, nacional y mundial, de manera que puedas integrarlos a los contenidos de tu marca. . Es un espacio de promoción de alto nivel de atención y demanda, pero los resultados que produce pueden generar ganancias muy grandes para una marca.

La necesidad de un sitio web o de una cuenta en redes sociales va a depender mucho de lo que quieres hacer con tu compañía. Si tienes una micro empresa cuya clientela es local y alcanzable por medios más tradicionales como la publicidad de “boca en boca” entre tu familia y amigos, una red social podría ser suficiente para satisfacer las necesidades de tu marca.

Si tienes una pequeña o mediana empresa con procesos formales y buscas crecer, necesitas la optimización e imagen profesional que te dan un sitio web y el contacto con los consumidores que te da una red social. En esta situación, no sería un asunto de escoger entre una u otra, sino coordinar ambas para que trabajen en el desarrollo de tu marca.